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miércoles, 27 de febrero de 2013

Los árbitros, el lado humano.

Hace unos días recibimos la sugerencia de hablar sobre los árbitros. Nos pareció algo muy interesante, puesto que es una figura imprescindible en el fútbol, así como, muy importante en la formación del entrenador/a en nuestro caso. El lector que nos sugirió la idea, árbitro por supuesto, tenía especial interés en concienciar el lado humano del árbitro y de un cambio cultural con respecto a su presencia en el campo, es verdad, que cuando se pone su indumentaria y entra en el campo, comienzan los prejuicios, desde los banquillos y la grada. Tienen la presión de saberse los enemigos públicos números 1, ya sea en la élite o en la base. Es necesario cambiar esa ideología, al igual que los jóvenes futbolistas, desempeña una actividad que le gusta donde busca formarse y poder progresar en la profesión del arbitraje. Los entrenadores/as tenemos la obligación de mostrar a nuestros jugadores/as el árbitro tal y como es, personas que realizan una actividad porque disfrutan con ella y que tienen errores humanos, como puede ser dar un pase mal. 

Como se pretende reflejar el lado humano del árbitro hemos visto oportuno subiros una entrevista que se hizo en el periódico deportivo Marca al ex-árbitro Iturralde González, donde cuenta todo tipo de anécdotas durante su desarrollo profesional y nos muestra su lado más humano, creemos que es mucho más ilustrativo que si escribieramos un artículo.


 




PREGUNTA: ¿Cuáles son los partido más fáciles?
RESPUESTA:
Créame, los más complicados son los que se juegan el descenso, ésos son insufribles. Pero los Clásicos, arbitralmente hablando, no lo son. Al menos los que he pitado yo. Las faltas eran muy claras. Otra cosa es la presión mediática y de la calle, porque eso es algo que tú no dominas.

P: Usted ha dirigido tres. ¿Qué se siente cuando se lo asignan?
R:
Un subidón.

P: ¿Se asustó en el primero?
R:
Guardo la foto con los capitanes: Guardiola y Sanchís. Antes de empezar me dieron ganas de llorar. Te dices: “¡Estoy aquí!” Después expulsé a Roberto Carlos por una entrada a Figo en el minuto 8 de partido y dejé al Madrid con 10. Yo con 27 años en mi primer Clásico y todas aquellas fieras. Ganó el Barça 3-0.
"Los genios no hablan con el árbitro en el campo, pasan de ti, se dedican a jugar"

P: De hecho, el Barça ganó sus tres Clásicos.
R:
3-0, 0-3 y 5-0. Es decir ¡11-0 para el Barça! Las estadísticas son lo que son [se encoge de hombros], eso no lo puedes negar.

P: ¿Puede repetir aquí lo que le dijo Iker Casillas?
R:
Iker es buen amigo, pero un día me dijo: “ Itu, joder, te quiero un montón pero no nos arbitres más, por favor” [risas]. Porque además,en 17 años, hay otras estadísticas. Por ejemplo, las veces que más ha perdido el Madrid en el Bernabéu ha sido conmigo, y en segundo lugar con mi abuelo, que también fue árbitro.

P: Ustedes trabajan en terreno opinable.
R:
Te suelen decir: “Serás árbitro cuando choques con los transatlánticos del Madrid y Barça”. Es decir, cuando empieces a tener problemas. Yo los tuve desde el primer año. Iba al Bernabéu y la gente, claro, me pitaba. Un día se me acercó Fernando Sanz, que es un crack, y me dijo: “Tranquilo, soy el hijo del presidente y me pitan más que a ti”. La gente me tacha de barcelonista o antimadridista y le aseguro que no. Soy del Athletic.

P: Lo proclamó estando en activo.
R:
Pues claro. Que no me digan que un árbitro no tiene equipo. Si te gusta el fútbol tienes un equipo. Y le diré más, cuando he tenido que pitar al Athletic en algún amistoso he pasado uno de los peores días porque quieres ser tan justo que llegas a ser injusto.
Cuando me daban un Madrid-Barça puedo asegurarle que la mayor presión la tenía en casa... Mi padre, árbitro también, era muy blanco. ¡La oveja negra de la familia! Y eso también se lo he contado a Iker [risas].
"Siempre salí pensando que en el corral sólo hay un gallo y ese soy yo"

P: ¿Recibió alguna llamada antes de un Clásico?
R:
Nunca. Si hubiera ocurrido, habría dejado el arbitraje.

P: De los tres Clásicos, ¿en cuál sufrió más?
R:
Disfruté en los tres. Es verdad que hubo uno más complicado. Fue el primero de aquella serie de Clásicos que se tensionaron tanto. Ganó el Barça 5-0, pero no hubo nada.

P: Mou y Pep en el banquillo. ¿Miraba de reojo?
R:
Siempre he salido al campo pensando que en un corral sólo puede haber un gallo. Y el gallo era yo. Los técnicos saben con qué tipo de árbitros se pueden menear más o menos. Siempre fui vehemente, no me he guardado nada, y eso los entrenadores lo sabían.
Pero no me fijé especialmente, tampoco les oía. [Se detiene]. No entiendo. Los ves por televisión gritando a sus jugadores y dentro del campo no los oyes. Igual es que estás muy concentrado.

P: Dos estilos de juego. ¿Cómo condiciona eso el trabajo del árbitro?
R:
Es más fácil arbitrar al Madrid que al Barça. Una vez me dijo Pep: “A nosotros nos pitan menos penaltis que al Real Madrid”. Todo tiene su lógica y se lo conté [coge papel y lápiz y empieza a dibujar]. El Barcelona elabora mucho la jugada. Todos los equipos le juegan como el otro día el Milan, con 10 tíos por detrás del balón. Es decir, el Barça juega como un equipo de balonmano: toca, toca, triangula, triangula, y cuando ve una oportunidad, mete el balón entre líneas, una pared...
"A Messi le vacilé después de un golazo: “De esos he marcado yo muchos, eh"
Cuando todo eso pasa, el árbitro está a 35 metros de la situación. Y cuando se produce el penalti ya no tienes visión porque hay un ejército de tíos delante.
En cambio, el Madrid juega al contraataque con acciones muy rápidas y verticales. Si el Barça pierde el balón, salen al contraataque. Ronaldo solo, Piqué solo, el campo está limpio, ves la acción nítidamente, si hay penalti lo ves. Con el Barça nos cuesta más colocarnos para no entorpecer el juego. No es tan vertical.

P: ¿Esa, quizá, es la mayor dificultad?
R:
Sabes que cuando el Barça pierda el balón va a haber contraataques increíbles. Por ejemplo, uno que nosotros revisamos de Cristiano. Minuto 89, córner contra el Madrid, pérdida de balón y en 8 segundos y medio la pelota estaba en el otro área. Después de estar corriendo todo el partido, ponte tú a seguir a esa bestia. Vas pensando: si pasa algo que sea claro y si no, que la meta.
Otra preocupación son las entradas del Barcelona por banda, de Alves o Pedrito, por ejemplo. Porque, como lo tienen muy estudiado, roza siempre el fuera de juego. En un Clásico un árbitro no quiere jugadas grises. Esas traen polémica. Mejor blanco o negro.

P: En general, ahí abajo se debe de oír de todo.
R:
Yo era más de discutir con ellos que de amonestarles por protestar. ¡Y mira que he amonestado! Pero las discusiones se quedaban ahí.

P: ¿Hay futbolistas pelota?
R:
Muchos, joder, muchos. “Jo, Iturralde, qué bien lo estás haciendo hoy”, me decían. Te doran la píldora para llevarte a su terreno, te intentan mediatizar. Me acuerdo de Melli, del Betis, que decía: “Itu, qué bueno eres, eres un monstruo” Un día le dije: “Tú sí que eres feo, cállate de una vez”.
Y luego están los que te radian el partido. “Bla, bla” desde el minuto uno: “Vaya falta, Itu”, “ten cuidado”. Yo les cogía y les decía: “¿Qué, hoy de locutor de radio? [Risas].

P: Y habrá quien no abra la boca.
R:
¿Sabe quiénes? Los genios. La pena de mi vida es no haber pitado a Maradona, pero los demás, Cristiano, Messi, Romario, Ronaldinho, Zidane, Ronaldo, Iniesta, pasaban de ti. No hablaban contigo, se dedicaban a jugar al fútbol.

P:¿No menciona a Xavi?
R:
Xavi, y lo digo desde la amistad, es, sin duda, otro genio. ¡Pero es de los locutores de radio! [carcajadas] Igual me echa la bronca. A mí me ha gustado vacilarles para quitar tensión y porque hay jugadores que te ven como ese ser que desconocen. Yo creo que los clubes deberían tener la figura del árbitro para enseñar desde la cantera cómo trabajamos nosotros.

P: ¿Dice que les vacilaba?
R:
Un día Messi metió un golazo de esos después de driblar a 200 y cuando viene para el mediocampo, se me queda mirando y yo le digo: “Eh, no te me vengas arriba que de esos he metido yo muchos”.Me miró como diciendo: “este es gilipollas”.

P: ¿Y en el otro bando?
R:
Un día le pregunté a Xabi Alonso si se le podía vacilar a Cristiano, me dijo que sí. Antes de empezar un segundo tiempo en el Bernabéu estábamos esperando para salir y me acerqué a él: “Oye Cristiano, eres un bocaalegre, hablas demasiado”. Se quedó parado: “¡Pero si yo de los árbitros no hablo nunca! No he dicho nada”, me dijo.
“No, si no es por eso”, le contesté. “El otro día en una entrevista en MARCA dijiste que eras el número uno en ping pong. Que sepas que el número uno soy yo”. Me miró de arriba abajo: “Soy el número uno en el campo y en el ping-pong” y salió corriendo[risas]. En el siguiente partido estábamos calentando y desde lo lejos se puso hacerme gestos del juego del ping-pong.

P: Queda pendiente esa partida entre Cristiano y usted.
R:
[Ríe] Pero el vacilón por excelencia es Joaquín. En un Valencia–Barça se me acercó y me soltó: “Itu haz algo, que no hago más que correr y creo que sólo he tocado una vez el balón. Para esto o haz algo, que no hago más que correr”.
Tú sabes cuándo puedes bromear. En un Clásico, si van 4-0 no procede. He sido el rara avis del arbitraje. En un Comité sobrio, yo era el gesticulante.¡No sé por qué me han aguantado tanto!

P: ¿Y alguna vez les ha pedido perdón por un error?
R:
Sí. He esperado al siguiente partido, porque antes tenía que verlo yo por televisión. Pero he dicho: “Lo siento, no era penalti, me la comí”. Si me he equivocado es haciendo lo que debía, pitando lo que yo veía, nunca queriendo. En un partido debes tomar más de 200 decisiones y si alguien se siente perjudicado le pido perdón. Me he equivocado honestamente, esa es la frase.

P: ¿Qué le parece que quieran implantar el próximo curso al quinto árbitro,el árbitro del gol?¿Ahí es usted más de la vertiente Platini o de la de Blatter?
R:
La FIFA está más por la tecnología y la UEFA por el quinto árbitro. Tienen estudios que indican que en esta Champions se han metido más goles de cabeza y ha habido menos faltas, porque si hay una figura ahí ,el jugador agarra menos y no va tanto a la falta. El fútbol es más limpio.

P: ¿Entonces?
R:
Habrá que probarlo, ¿no? Nosotros no decidimos. Deciden las altas instancias y generalmente ahí no hay ningún árbitro. ¿Sabe? Nosotros somos de la generación de Canal Plus, se ve todo. Nuestros dirigentes no lo entienden, porque son de la generación anterior. Lo que en la tele se ve perfectamente desde todos los ángulos, en el campo no se ve, créame. Las nuevas tecnologías nos han matado.

P: ¿Una batalla desigual?
R:
Tanques contra tirachinas. Vamos a imaginar que se deriva la responsabilidad a otro. ¿Se imagina qué ocurriría si al día siguiente se reuniera el Comité de Competición y cuando viera por la tele que un jugador se tira y pitan un penalti a ese equipo se le quitaran los tres puntos? ¿Se tirarían los jugadores? Pues no, que decida el árbitro. Que se coma el marrón.

P: ¿Su mensaje a Undiano Mallenco y Pérez Lasa?
R:
Disfruta, que luego te darás cuenta que te falta. Estar con esa gente es una oportunidad única. Todavía no soy consciente de que he estado en la élite durante 17 años. Ahora cuando veo la tele me digo: ¿Y yo estaba allí?

P: ¿Qué le faltó?
R:
Un Boca- River. Me han contado que eso sí es presión.Es otro mundo. Es lo que más me hubiera gustado, mucho más incluso que pitar un Mundial.

martes, 26 de febrero de 2013

El papel del entrenador, Rafael Pol



Clásicamente se ha entendido al entrenador cómo el cerebro del proceso de entrenamiento en lo que se refiere a cuál es el centro de este proceso de entrenamiento, presuponiéndose el conocer de las soluciones idóneas a las situaciones que propone a sus discípulos, a la vez que se entendía al deportista cómo una máquina equipada con un procesador central (cerebro) en relación jerarquizada con el resto de estructuras. Por todo esto el entrenador era el encargado de seleccionar los estímulos de entrenamiento, para que los jugadores reproduzcan el modelo, consiguiendo así las respuestas esperadas por el entrenador (Balagué y Torrents, 2005).
Cómo los "outputs" deben estar en concordancia con los programas preestablecidos por el entrenador, y se considera sólo la existencia de una respuesta correcta (bien sea a nivel técnico, táctica, etc.), cualquier desviación del modelo preestablecido será considerado un error (Balagué y Torrents, 2005). Sin embargo, con la incorporación de esta nueva perspectiva sistémica del entrenamiento esa relación jerárquica se ve obsoleta, y se empieza a entender al entrenador cómo un condicionante más que interactúa con el jugador. En base a la propuesta de Balagué y Torrents (2005) sobre la nueva perspectiva del entrenador y su relación con el deportista, podríamos decir que el entrenador debería acompañar al jugador en el proceso de entrenamiento para seguir sus evoluciones y evaluarlas para interactuar constantemente con él y modificar su plan de entrenamiento en función de cómo este influye en el rendimiento y en la auto - organización del jugador, al igual que lo hace con la organización de los jugadores, dando lugar al modelo de juego. El entrenador además entiende a cada jugador desde su individualidad, comprendiendo que no hay un modelo ideal, sino que cada jugador y cada equipo deberá construir su propio modelo ideal.
Además cómo ya hemos mencionado, el entrenador debe aprender del jugador y del equipo, y de acuerdo con esos aprendizajes e interacciones modificar sus planes iniciales de entrenamiento. El entrenador será el responsable de desestabilizar al jugador y al equipo para que actúen lejos de sus estado de equilibrio para que accedan a estados superiores de forma, pero a la vez deberá vigilar que este desequilibrio no influya negativamente en la conducta del sistema, teniendo en cuenta que la modificación de uno de los atractores del sistema no sólo supondrá la modificación de este atractor sino que implicará también una modificación en toda la dinámica intrínseca del sistema. El entrenador será el encargado de identificar las necesidades del equipo, para seleccionar sobre qué contenidos debe hacer especial énfasis el proceso de entrenamiento y mejorar así el estado de forma del equipo. Así pues, el entrenador deja de ser entendido como la "quinta esencia" del rendimiento, y tal cómo dice Juanma Lillo (2010), el entrenador no es más que el facilitador del rendimiento y de ciertos comportamientos en los jugadores.



lunes, 25 de febrero de 2013

Vigilancia de los atacantes rivales.


 Hoy os subimos una tarea de organización defensiva, centrándonos en la vigilancia de los atacantes rivales, para imposibilitarles la contra. Nuestro modelo de juego tiene que tener en cuenta qué hacemos en nuestra transición defensiva, esta tarea puede ayudarte a trabajarla.


jueves, 21 de febrero de 2013

Relación del entrenamiento con el estilo de juego

Como venimos haciendo en las últimas semanas, aqui tenéis diferentes enlaces sobre una conferencia de Unai Emery en el comité de entrenadores de Gipuzkoa en el estadio donostiarra de Anoeta. El ex entrenador del Valencia y actual del Sevilla hace referencia a la relación del entrenamiento con el estilo de juego del equipo, algo imprescindible en nuestra labor como entrenador/a.




Relación entrenamiento con estilo de juego. Parte 1
Relación entrenamiento con estilo de juego. Parte 2
Relación entrenamiento con estilo de juego. Parte 3
Relación entrenamiento con estilo de juego. Parte 4
Relación entrenamiento con estilo de juego. Parte 5

miércoles, 20 de febrero de 2013

Recomendaciones sobre el uso de material motivacional

Hemos recibido una sugerencia muy intesante de un entrenador de categoría alevín, sobre si era recomendable o no la utilización de vídeos motivacionles justo antes de un partido, nosotros como siempre hemos hecho en estos casos, damos nuestra opinión. Podéis comentar lo que querais al respecto y así entre todos aprender.




 
Según Littman (1958) "La motivación se refiere al proceso o condición que puede ser fisiológico o psicológico, innato o adquirido, interno o externo al organismo, el cual determina o describe porqué, o respecto a qué, se inicia, se selecciona o finaliza, éste fenómeno se refiere al estado por el cual determinada conducta frecuentemente se logra o se desea: también se refiere al hecho de que un individuo aprenderá, recordará u olvidará cierto material de acuerdo con la importancia y el significado que el sujeto le dé a la situación".

Littman nos habla de factores internos y externos, el entrenador es un factor motivante externo continuo. Su papel motivante se refleja en cada momento, entrenamientos, vestuario, partidos.... consciente de su rol en un grupo de 15, 20 o 22 personas, sus gestos, formas de trabajar y transmitir siempre están encaminadas a mantener "activos emocionalmente" al grupo.

Pero en referencia a la temática de hoy, sobre si es reconmendable o no el visionado de videos motivacionales antes de un partido, aparecen una serie de factores que debemos tener en cuenta y con más precaución en el fútbol base, donde la mayoría de los clubs carecen de la figura del psicólogo deportivo, el cual, es el especialista en orientar en esta parcela.

Nuestros jugadores/as tienen una motivación intrínseca generada por lo que están realizando, cada jugador/a es diferente, y no sienten lo mismo ante un determinado entrenamiento o partido. Ese es el aspecto a tener en cuenta, ser conscientes que cada jugador/a es diferente y conocer bien sus inquietudes frente a las situaciones deportivas a las que se enfrentan cada semana, con esto hago referencia a la típica situación de un partido considerado importante, donde hay jugadores que disfrutan con esos partidos y otros que preferirían que no llegara nunca. Con este ejemplo enlazo con la pregunta de nuestro compañero sobre la conveniencia o no de utilizar material adicional para la motivación de tus jugadores o jugadoras, ¿Qué pasaría si el jugador/a que lleva toda la semana con sensaciones negativas por el partido que se avecina, ve 5 minutos antes del partido un vídeo donde queremos tener un extra de motivación del grupo? Bajo nuestro punto de vista podría generarle un estado de ansiedad fruto de la suma de su estado anterior más el ambiente creado por el vídeo y excitación de compañeros, por consiguiente su rendimiento en el partido se verá claramente perjudicado.

En resumen, no podemos decir que los vídeos motivacionales sean contrapruducentes, sino recibiríamos un toque de atención del señor Pep Guardiola y su vídeo motivacional antes de la final de Champions en Roma, pero como hemos comentado más arriba, seguramente los especialistas que rodean a la plantilla del primer equipo del Barcelona no vieron ningún "pero" en el visionado del vídeo sabedores de la situación anímica de los jugadores, pero en la base no disponemos de esos especialistas y por ello, nosotros, que no lo somos, debemos hilar fino en esos asuntos, y conocer a nuestros jugadores/as para solucionar el problema y no potenciarlo desde la buena intención.

martes, 19 de febrero de 2013

Fomento de la creatividad, Rafael Pol


La creatividad puede ser uno de los principales rasgos distintivos de los mundialmente reconocidos como estrellas del fútbol. La creatividad, conceptualizada como la capacidad del jugador de producir trabajo que sea a la vez original, inesperado, apropiado y eficaz en el entorno en que se expresa es probablemente, no sólo una de las más apreciadas cualidades por el público, sino una de las mejores opciones de los jugadores y del equipo para aumentar el nivel de incertidumbre temporo - espacial en sus oponentes. El concepto de metaestabilidad parece relacionarse con la creatividad, siendo los jugadores creativos aquellos que están cerca del desequilibrio, es decir, los que son capaces de vivir y actuar "al borde del caos" (Hristovski y Memmert, 2008).

En los sistemas dinámicos parece que las gamas de conductas más ricas se encuentran en las zonas de transición entre estados ordenados y desordenados, ya que los sistemas demasiados desordenados (caóticos) o los sistemas demasiado ordenados puede que no sustenten capacidades de procedimiento de información, que en el caso del futbolista resulta clave en su interacción con el juego. Así, los jugadores creativos son aquellos que son capaces de percibir posibilidades de acción en el juego que los demás son incapaces de identificar, bien por exceso de regularidad, o por falta de adaptación a las características de la interacción entre jugador y juego.

Seirulo (2000) explica que "los craks son aquellos jugadores que hacen cosas imprevisibles porque están en un punto de desequilibrio y precisamente por no haber sido sometidos a los procesos lineales con los que se entrena, no se le ha destruido esa capacidad para responder como un sistema abierto, no lineal, y por eso muchas veces los jugadores de talento, no hacen caso de sus entrenadores y no nos hacen caso a nosotros, porque ven que no son válidos para lo que ellos mecesitan, son lo suficientemente inteligentes para recharzar las prácticas de continua repetición de situación invariable ane el estímulo que fuere, como nos han dado de forma inicial y originaria todas las formas de entrenamiento que vienen con una estructura partiendo del concepto mecanicista y del concepto de las teorías conductistas."

 Hablamos de la creatividad, pero ¿dónde reside la creatividad? Para Csikszentimahlyi, la creatividad no es sólo un proceso mental, sino que la creatividad es vista también como un fenómeno social y cultural, y para que se produzcan novedades creativas en una cultura que contiene reglas simbólicas se necesitan personas que aporten novedad al campo simbólico y que acepten y reconozcan esas novedades. Por esto, en un deporte colectivo como el fútbol, no podemos entender la creatividad como acto individual, sino como un acto social, que además debe ser respaldado por el colectivo, en el que se incluye al entrenador.
En este sentido, la creación de normas estrictas por parte del entrenador, de la búsqueda de la excelencia a través de la "mecanización", de la reproducción de "su plan ideal", puede sesgar los comportamientos novedosos de sus jugadores.
 Por esto, la creación de un ambiente, donde los comportamientos divergentes sean respetados y/o fomentados, más que vistos como desviaciones del modelo de juego jerarquizado por el entrenador, es un requisito indispensable para la generación de comportamientos creativos.

lunes, 18 de febrero de 2013

Estrategia motriz ante presión intensiva o equipo replegado


La tarea que presentamos hoy es de carácter global y parte de una situación de juego específica que podemos encontrarnos durante la competición. En el fútbol, como en todos los apartados de la vida, no aprendemos hasta que no estamos en situación y corregimos nuestras acciones en dicha situación. Muchas veces, solicitamos esfuerzos, acciones por los jugadores sin haber estado antes en dicha situación. Trabajamos lo que llamaría Parlebas, estrategia motriz , el conjunto de planes y mecanismos que emplea el jugador para solventar problemas. Y es ahí, donde el entrenador con su conocimiento puede ayudar más al jugador.
 


jueves, 14 de febrero de 2013

Conferencia Pep Guardiola en México

Como la semana pasada, hoy también subimos un vídeo que nos parece muy interesante. No haremos una breve explicación sobre la temática del vídeo porque no queremos daros ninguna pista sobre de lo que versa.
Cuando queremos transmitir algo, no es necesario hacer largos discursos, solo vale con decir con pocas palabras lo que sentimos, esto es un claro ejemplo de ello.



 Sentir la pasión

miércoles, 13 de febrero de 2013

Entrevista a Francisco Seirulo

El post subido ayer, ha tenido mucha repercusión, muchos sois los que habéis escrito a nuestra dirección dmedilopez@gmail.com, sugeriéndonos que hablemos más sobre las metodologías de entrenamiento y de sus referentes, por ello, hemos decidido repetir hoy con otra entrevista, pero esta vez con otro tipo de metodología y por su puesto otro gran referente, Franciso Seirulo, Licenciado en Educación Física, Preparador Físico del Barcelona y profesor de INEF de Cataluña.
Aqui tenéis los pensamientos sobre metodología de entrenamiento del preparador físico de uno de los mejores equipo del mundo. Esperamos que les sea tan gratificante como el post de ayer.

  
 
 
Preguntas de metodología

Pregunta.- Para la orientación de la metodología del entrenamiento en el
fútbol, ¿hemos de partir del modelo de juego o de la persona?.

Respuesta.- Si partimos de la observación del juego como modelo cometemos un
grave error, pues todos los modelos de juego son coyunturales, incluso si tomamos
como modelo uno ideal construido por el propio entrenador. Por lo tanto, la metodología
debe ajustarse a lo que la persona es capaz de hacer, categorías que sabe procesar,
dependencia o independencia del campo en sus tomas de decisiones, la predicción o
acomodación a los acontecimientos y demás elementos que configuran su personalidad
competitiva.

P.- ¿Qué es jugar bien?.
R.- Es realizar variadas funciones en el terreno de juego, tenga quien tenga el
balón, que permitan optimizar las condiciones actuales del propio equipo para la
consecución del objetivo, el gol, en los sucesivos e inmediatos episodios del juego, que
por ciertas de aquellas funciones se hubieran inducido. Cuando esto se hace durante
todo el tiempo de duración del partido, se puede decir que ese equipo jugó bien.

P.- ¿Es posible la aplicación de una metodología de trabajo que nos permita
lograr un gran equipo a largo plazo y la obtención de resultados inmediatos?, o
dicho de otra manera: ¿se puede trabajar sentando las bases para el futuro y
consiguiendo resultados en el presente?.

R.- Cuando la metodología se centra en el jugador sí es posible. Pues de una
parte lograremos la optimización de sus capacidades, lo que repercute en los logros
inmediatos del presente del jugador. Si sucede que este jugador tienen un nivel de
optimización superior al de sus adversarios, está en la vía para la obtención de
resultados inmediatos. Por otro lado, cuando esta optimización de capacidades se hace
respetando los procesos personales de auto estructuración, estamos sentando las
bases de la futura evolución del jugador. Es necesario, para todo esto, plasmar objetivos
individuales en la planificación y desarrollar proyectos a largo plazo con fases
inmediatas del proyecto, asentadas en la particularidad de nuestros jugadores.

P.- Dado que el fútbol es un deporte de habilidades abiertas, la metodología
del entrenamiento táctico, ¿no debería basarse en juegos y ejercicios en los que el
jugador tenga que estar buscando continuamente soluciones?.

R.- Así es, pero esta búsqueda debe tener unos “criterios de búsqueda” para que
las situaciones propuestas por el entrenador sean analizadas bajo esos criterios. De
esta forma, el entrenador puede proponer situaciones donde se establezcan variables
que pueden ser tratadas por el jugador según sus actuales capacidades y que de una
forma inequívoca le proporcionen la optimización en una determinada dimensión. Única
forma de poder planificar la práctica por parte del entrenador y controlar el estado de
optimización de sus jugadores.

P.- Las ciencias del entrenamiento que se aplican a la metodología de
deportes individuales, ¿son suficientes para lograr el mejor estado de condición
física en los deportes colectivos?.

R.- Son suficiente soporte para construir sobre ellas las metodologías que se
aplican a esta otra categoría de deportes. La metodología del entrenamiento de fuerza
para un halterófilo, de nada nos vale para entrenar la fuerza del fútbol, pues en este
deporte no se mide el rendimiento por el total de quilos levantados en dos tiempos o en
el total olímpico. Pero los principios de la halterofilia son válidos para todo el
entrenamiento de fuerza para cualquier especialidad deportiva, son por lo tanto la base
sobre la que debemos construir la metodología específica de los deportes de equipo que
requieran fuerza. Lo mismo sucede con la velocidad y demás métodos que permiten
desarrollar esta categoría de capacidades.

P.- El nivel de condición física, ¿juega un papel determinante para el
rendimiento en el fútbol?.

R.- Es evidente, pues la condición física es el resultado y confluencia del estado
de optimización en que se encuentren las capacidades condicionales del jugador. Éstas,
deberán encontrarse en un estado continuo de desequilibrio, producto de su interacción
con el resto de capacidades que configuran la estructura del jugador de fútbol, en un
momento de su vida deportiva, para lograr el máximo rendimiento en ese nivel. El
jugador puede desarrollar las técnicas del juego a lo largo del partido porque tiene el
soporte de las capacidades condicionales, si estas se detienen, si no se ajustan a un
desequilibrio constante, el jugador pierde potencia prospectiva limitando mucho su
progreso en los logros de su juego, disminuyendo sustancialmente su rendimiento.

P.- ¿Cuáles crees que son las verdaderas necesidades de optimización del
rendimiento en el fútbol?.

R.- Optimizar el rendimiento en el fútbol desde la perspectiva del jugador, es
optimizar todas sus capacidades en las dimensiones que requiere esa actividad.
Debemos determinar estas dimensiones en el ámbito de las capacidades condicionales,
coordinativas, cognitivas, volitivas, expresivas... que configuran la estructura del jugador.
Para realizar esas determinaciones disponemos exclusivamente de la observación del
jugador inmerso en la práctica específica que realiza junto a sus compañeros, el
entrenador, el propio jugador y sus oponentes. Por lo tanto, las necesidades se van
creando y definiendo siempre que seamos capaces de ver lo que la práctica específica
nos ofrece, que es todo. ¿O es que no nos muestra necesidades de optimización de
ciertas capacidades de un delantero, el defensa contrario que deja que “le encare”,
dejándole “salir” por su izquierda donde siempre le quita el balón?.

P.- En la metodología del entrenamiento en el fútbol, ¿pueden utilizarse en
algunos casos los aportes de las ciencias del entrenamiento para deportes
individuales?, o ¿esto no debe aplicarse nunca?.

R.- Esta pregunta está contestada en parte anteriormente. Si queremos ser
eficientes en las propuestas de entrenamiento, debemos hacerlas desde las
necesidades que el jugador tiene ante la práctica del deporte que esté realizando, pues
esto es lo que han hecho los deportes individuales. Si queremos mejorar la velocidad
necesaria para recibir el balón de un compañero y sin incurrir en fuera de juego,
debemos entrenar la velocidad en las condiciones de variabilidad en que se presentan
estas situaciones de juego, respetando las condiciones metodológicas del
entrenamiento de velocidad, pues esto es lo que han hecho los deportes individuales.

P.- En el fútbol, la mejora de un solo aspecto del rendimiento ¿puede alterar
el rendimiento integral?, es decir, el aumento de una cualidad de forma analítica y
sin entrenar las demás, ¿puede empeorar el rendimiento el equipo en el partido de
competición?

R.- En términos absolutos sí, pues no hay ningún deporte en el que mejorando
sólo una cualidad entrenada de la forma que sea se pueda rendir. Pero la primera parte
de la pregunta precisa de un pequeño comentario. En primer lugar, fijar un sólo aspecto
del rendimiento, por ejemplo la velocidad, supone entrenar un grupo de capacidades y
sistemas del jugador que confluyen en la mejora de esa cualidad. Desde la perspectiva
del jugador, es optimizar prioritariamente algunos de sus sistemas que le permiten
interactuar con el entorno en una dimensión dentro de los episodios del juego que está
siendo evaluada como velocidad. Este ajuste interno, que continuamente provoca el
entrenamiento, es su Teleonomía, su determinada organización interna de todas sus
estructuras, en vistas a la consecución de cierto proyecto interno. Este ajuste e
interacción entre sistemas o estructuras, debe mantenerse en un desequilibrio constante
para poder estar en predisposición de optimización. Para esto, las situaciones de
entrenamiento no pueden ser analíticas, pero tampoco cerradas ni homogéneas y
obligan a los entrenadores a construir otro tipo de situaciones de entrenamiento que son
también específicas para los deportes como el Fútbol.

P.- Diseñar la forma y la cuantificación de la carga del entrenamiento en el
fútbol en función de la competición, ¿puede significar que el mejor entrenamiento
es un partido de once contra once buscando las mismas condiciones que se dan
en los partidos oficiales?.

R.- Primero deberíamos plantear que los partidos en “casi” situación real a la de
competición durante los entrenamientos deben ser utilizados únicamente como síntesis
de los procesos de optimización diseñados en el ciclo de entrenamientos previos a la
realización de esa sesión-partido, puesto que éste es un medio muy válido para evaluar
la conformación e integración de aquellos procesos a la simulación de competición.
Debemos decir además que, sólo utilizando el tiempo como cuantificación de la carga de
tales partidos, estamos desaprovechando innumerables otros elementos que pueden
aportarnos conocer valores cualitativos de las adquisiciones del jugador. Por lo tanto, no
es el mejor entrenamiento, porque si su supuesto objetivo era reproducir las condiciones
de la competición, no lo logra y el mejor entrenamiento es aquel que logra reproducir
fielmente una situación para que el jugador que participa en ella optimice ciertos
sistemas que son reconocidos inequívocamente, como de participación necesaria para
resolver esa situación propuesta. Es un entrenamiento bajo el método de competición
que por ser muy específico, su utilización debe ser sopesada como la de cualquier otro
método de entrenamiento y así indicarlo en los programas planificados de
entrenamiento.

P.- Es correcto el calentamiento en el fútbol, tal y como se realiza ahora, de
manera estandarizada?

R.- El calentamiento es la introducción a una práctica física de entrenamiento o
competición. Los calentamientos estandarizados solo pueden ser utilizados previamente
a la competición, cuando se ha comprobado que es la mejor propuesta a la
individualidad ¡¡Este es mi calentamiento!! Los calentamientos para las sesiones, deben
mantener una pequeña parte de “alerta fisiológica” propia del jugador individual y luego
otra parte adecuada a las demandas de los contenidos de la sesión que se realice, por
lo tanto no estandarizado.

P.- ¿Qué parámetros hay que tener presentes para lograr el verdadero
estado de forma deportiva en el fútbol?

R.- El definir el estado de forma en un deporte de equipo, entraña cierta dificultad,
pues la evaluación del estado de forma ha de hacerse desde un paradigma ecológico y
no sólo del simplista tradicional realizado por métodos cuantitativos referidos al
resultado. Partimos desde el conocimiento del nivel de Teleonomía de nuestros
jugadores y utilizamos el método hipotético-deductivo consensuando lo más posible con
lo que la realidad nos informa y somos capaces de procesar. Así debemos plantear
hipótesis sobre el estado de forma de nuestros oponentes y deducir las implicaciones
que ello tiene sobre la planificación del entrenamiento de nuestros propios jugadores
implicados. Debemos contrastar las hipótesis de nuestro proyecto inicial, sobre los
objetivos en las diferentes competiciones en que participamos, con el estado actual de
la competición que nos ocupa, para deducir las estrategias más convenientes de
nuestro entrenamiento, para no afectar al resto de las sucesivas competiciones.
Debemos hipotetizar también sobre cómo los medios valoraron nuestra última
participación en esta competición y cómo lo hace nuestro propio club, para deducir el
alcance de tomar riesgos en la planificación de los contenidos o no hacerlo. Todas estas
premisas, y algunas más, deben ser tenidas en cuenta para comprender y poder lograr
el verdadero estado de forma del jugador, que debe atender al propio nivel, al de él
respecto a sus compañeros, al de sus oponentes, a las exigencias de la competición y al
que esperan el entorno socio-cultural de ese momento. La definición simplista
cuantitativa por el resultado alcanzado, es la del aficionado que acude al campo, el
técnico y su equipo, debe utilizar el paradigma ecológico para poder controlar el estado
de forma y cuantificarlo en cada uno de estos ámbitos, diseñando medios específicos
para alcanzarlo.

P.- ¿Qué tipo de metodología ha de emplearse para lograr un estado de
forma homogéneo de todos los jugadores del equipo, o no es necesario buscar
ese estado de forma homogéneo?

R.- No es necesario un estado de forma homogéneo para todos los jugadores,
asunto que es además imposible. Atendiendo a las premisas de la anterior pregunta,
debemos lograr un estado de forma adecuado y suficiente, no el óptimo ni homogéneo
para todos, pues cada jugador debe resolver distintas situaciones durante el partido y
aunque sean las mismas no tendrá que realizarlas en los mismos parámetros espaciotemporales
que cualquier otro jugador de ese mismo partido, lo que modifica
sustancialmente sus necesidades de forma deportiva.

P.- ¿Un futbolista con un nivel condicional muy bajo, o en baja forma, puede
resolver de una manera eficaz funciones específicas en un puesto determinado, y
hacerlo con un buen rendimiento para el equipo?

R.- Si entendemos el estado de forma desde la evaluación por el resultado, los
jugadores que por su demarcación en el campo tienen como función la realización del
tanto, pueden, de manera esporádica, ser determinantes para la consecución del gol de
la victoria y lograr el buen rendimiento del equipo aun estando en un penoso estado de
forma, que al menos deberá permitirle ejecutar un cierto número de funciones eficaces.
Desde la perspectiva Ecologista, esto es un planteamiento no deseable, que a la larga
destruye el rendimiento del equipo, a no ser que en el proyecto inicial se contemple esta
opción y sea aceptada por el equipo y la entidad deportiva.

P.- ¿Cómo pueden integrarse el desarrollo de las capacidades biomotoras y
de las habilidades motrices generales para transferirlas en elementos específicos
para la competición en el fútbol?

R.- Los procesos de transferencia son en la teoría científica muy problemáticos y
además todas las llamadas habilidades y capacidades biomotoras generales tienen, en
el mejor de los casos, un más largo camino de transferencia, si lo hubiera, que las
específicas. Este tiempo de transformación largo no existe en los deportes de largo
periodo de competición, por lo que deben ser desechadas de la práctica del
entrenamiento en estos deportes, que no permiten estar en un cierto grado de forma
general, nada rentable en las continuas competiciones de su largo periodo de
competiciones.

P.- La planificación del entrenamiento en el fútbol, ¿puede seguir un modelo
predeterminado, o hay que planificar en función de la adaptación del futbolista a
las tareas del entrenamiento y en función de su aprendizaje de las acciones
tácticas planteadas?.

R.- La planificación contempla una relación de acontecimientos de entrenamiento
de un deportista o grupo de jugadores, que los construye el entrenador al objeto de
optimizar las cualidades de sus discípulos. Si es una buena planificación, esas
previsiones que realiza el entrenador, están ordenadas bajo diferentes criterios, unos de
ellos son predeterminados y muy rígidos, pues aseguran que los contenidos están de
acuerdo con los principales y comunes objetivos por lograr. Otros, que también están
propuestos, tienen que realizarse individualmente pero bajo condiciones acomodadas a
diferentes criterios, como resultados, adaptación o validez..., dado que atienden a
objetivos particulares y no pueden obstaculizar el logro común del anterior criterio, sino
que por su plasticidad se moldean para cooperar desde la particularidad al logro de los
objetivos prioritarios.

P.- En el fútbol hay un gran número de competiciones (partidos) al año y
están distribuidas a lo largo de casi once meses, ¿en qué medida condiciona esto
a la planificación de cada temporada?.

R.- Condiciona totalmente la planificación y creemos necesario construir una
propuesta específica para los deportes de esta categoría, pues las propuestas
tradicionales no contemplan este diluvio de competiciones en un solo ciclo de
entrenamientos.

P.- La teoría del entrenamiento indica que el estado óptimo de forma no
dura mucho tiempo, sin embargo, en el fútbol hay que rendir al máximo casi todo
el año, ¿se puede elaborar una planificación específica en el fútbol que asegure el
mantenimiento de un estado ideal de forma durante casi toda la temporada?

R.- Como hemos expuesto en anteriores preguntas, es necesario construir una
planificación específica para el fútbol y el grupo de deportes de parecidas
circunstancias. La solución es mantener al jugador en un alto estado de forma, por
debajo del óptimo, durante toda la temporada y en situaciones puntuales acceder al
estado óptimo para regresar al nivel anterior. La planificación por micro-estructuración,
que durante más de 15 años llevamos construyendo y probando en diferentes deportes,
pretende estos resultados y es una buena respuesta a las necesidades de este grupo de
deportes.

P.- ¿A qué te refieres cuando dices que la planificación del entrenamiento
en el fútbol ha de ser planteada desde la perspectiva del jugador y no desde el
rendimiento en la especialidad?.

R.- En parte está contestada en la primera pregunta y es que en las
planificaciones de los deportes individuales y por extensión a los de equipo, se hacen
propuestas muy cerradas, se intenta que “este jugador” se adapte “al jugador” que
teóricamente se ha construido por la experiencia de un grupo de entrenadores, que bajo
la justificación de la ciencia lo proponen como modelo ideal de jugador para la práctica
de ese deporte. El jugador que se adapta a ese modelo, es quien rinde, según ellos,
más en ese deporte. Es decir, el modelo del jugador se construye desde el deporte, a
partir de como ciertos entrenadores interpretan el deporte suponiendo que su
interpretación es la única, la mejor, sin darse cuenta que esa construcción en la mayoría
de casos la realizan con la experiencia acumulada por el éxito de un jugador o en el
mejor de los casos por un grupo de jugadores que tuvieron éxito siguiendo ese modelo
por él o su grupo construido; Sin reparar, o acaso sí, en que sólo triunfan con él cierto
perfil de jugadores que son los que por casualidad tienen muy parecida bioestructura a
aquellos. El resto según ellos no valen para ese deporte. Así se han malgastado
muchos deportistas que fueron muy disciplinados y siguieron a rajatabla tales
planificaciones no adecuadas a sus capacidades. Por ello muchos jugadores con “otros
talentos” no encajan con ciertos modelos de planificación propuestos por ciertos
entrenadores y si lo hacen con otros. Creemos que el entrenador debe por ello construir
sus propuestas desde las necesidades que tiene el jugador y no desde una premeditada
concepción del deporte por muy elaborada y justificada que se tenga.

P.- ¿El periodo de cada semana es el único ciclo de entrenamiento que
puede tenerse en cuenta durante la fase competitiva, en el fútbol?

R.- Según la propuesta de micro-estructuración la semana es la unidad
fundamental de la estructura de esa planificación, pues el jugador necesita adecuar sus
procesos de optimización para poder rendir a un suficiente nivel, uno o dos días dentro
de ese micro ciclo semanal.

P.- ¿Para diseñar la planificación es necesario conocer con antelación el
calendario de competición, en relación a los equipos a los que nos tenemos que
enfrentar en cada fecha; o este dato no tiene trascendencia?.

R.- El calendario de competición se conoce ya antes de hacer el Proyecto de
Entrenamiento. El Proyecto de entrenamiento debe adecuar sus estrategias y objetivos
a dicho calendario, para lo cual hay que hacer estimaciones y supuestos, no sólo sobre
el calendario, sino también sobre la forma de confeccionar y utilizar la propia plantilla de
jugadores, la elección de los sistemas de juego por utilizar, la tecnología disponible, la
funcionalidad del equipo de entrenamiento..., con todo ello organizado en fases, se
puede iniciar la Planificación que por supuesto se verá influida por la competición, pero
la mayor influencia debe ser la de satisfacer las necesidades de optimización de los
jugadores, frente a las exigencias del rendimiento competitivo durante la larga
temporada competitiva.

Preguntas de tests de evaluación

P.- En el fútbol, ¿pueden realizarse tests de control del entrenamiento
objetivos?

R.- En el fútbol, como en cualquier deporte, se pueden realizar test objetivos pues
la objetividad es necesaria para superar los criterios de calidad y que el test pueda ser
validado. Para controlar el entrenamiento deben realizarse observaciones objetivas
sobre ciertas condiciones de las propias tareas de entrenamiento que realice este grupo
de jugadores y que son consideradas como muy útiles para reconocer el nivel de
optimización logrado en aquellos sistemas que permiten esa realización a cada jugador.
No hace falta ningún otro test.

P.- ... Y ¿tests objetivos para el control de los partidos?
R.- Sólo hay que establecer unos criterios de observación y entrenar a los
observadores para realizar la observación y el registro bajo esos criterios. Después se
deberá hacer un tratamiento estadístico de esos datos registrados para sacar las
conclusiones oportunas. Lo realmente interesante es qué observar y la utilidad de las
conclusiones de esas observaciones realizadas y no si el coeficiente de objetividad es
de 0,65 o de 0,90 de este o aquel test.

P.- ¿No crees que los jugadores no se motivan en los tests de esfuerzo que
se realizan en el laboratorio, no se esfuerzan para llegar a su máximo umbral de
trabajo y, como consecuencia de ello, nos encontramos con que estos tests no
nos valen de nada, porque no nos dan ninguna referencia válida?.

R.- Es difícil, pues lo ven demasiado lejos de su práctica en el campo. Pero este
no es sólo el motivo por el que este tipo de test puedan ser o no válidos para el diseño
de las cargas de entrenamiento. Si nosotros utilizamos métodos generales, estos test
son muy útiles, pero si nuestra propuesta es utilizar métodos especiales, estos test no
nos valen, pues miden cualidades genéricas. Lo mismo nos sucede en distintos test de
campo. Debemos ser coherentes para saber que queremos que nos den los test y no
pedir lo que no nos pueden dar, o lo que es peor, mediatizar nuestra práctica
simplemente porque un test nos indica un dato cuya interpretación confunde nuestras
decisiones respecto el entrenamiento que debemos realizar. ¿Verdad que por el ruido
que hace un motor al ralentí analizado por el mejor audímetro no podemos predecir su
rendimiento en las 24 h de Daitona?.

P.- ¿Qué mecanismos de control podrían establecerse en el fútbol para
cuantificar la evolución del equipo y su rendimiento, de una manera objetiva?.

R.- Lo primero es determinar qué queremos controlar, definido el objetivo se
pueden articular los procedimientos, diseñarlos y utilizar o establecer los medios
tecnológicos necesarios. Después está el tratamiento que se haga del material logrado
con esos procedimientos. Si quieres controlar el rendimiento, debes definir que es ese
concepto y diseñar los procedimientos para ese control. Si en tu filosofía la evolución del
equipo es sinónimo de rendimiento es diferente a que si las evoluciones son
consideradas como variables situacionales o son variables comunicativas o son estadios
inestables para acceder a otros más estables... Es decir, cada forma de comprender y
definir el juego determinará los mecanismos de control más eficaces.

P.- ¿La calificación del jugador sólo puede determinarse por su nivel de
actuación durante las acciones específicas de cada partido, o hay otros medios de
evaluar objetivamente al futbolista?

R.- La calificación estricta de su actuación durante el juego, se debe evaluar a
través de su actuación durante el juego, es decir, por sus acciones específicas en cada
partido y deberán establecerse criterios claros para que esa observación sea de
aspectos cualitativos, cuantitativos, en valores de técnica, táctica, emotivos o del campo
de actuación que se le haya encomendado y luego de haberlo comprendido el jugador.
Muchas veces la calificación del jugador es una calificación del proceso de
entrenamiento realizado pues si en éste no hay propuestas de conceptos inequívocos y
practicados desde la variabilidad y la variación, posiblemente el jugador en el campo
será incapaz de ejecutarlos y será negativamente valorado.

P.- ¿Para cuantificar la prestación del equipo en cada partido y valorarla
adecuadamente, son útiles las anotaciones del número de acciones realizadas?.
Es decir, ¿son datos relevantes el número de realizaciones de pases cortos, pases
largos, conducciones, regates, tiros, remates de cabeza, despejes,
interceptaciones, desviaciones, robos de balón, etc.?. ¿Tener anotadas estas
acciones y poseer una estadística de estos datos, nos puede servir de algo a la
hora de planificar el entrenamiento o de corregir posibles deficiencias del
equipo?

R.- Cuantificar la realidad así, es descontextualizarla y los datos
descontextualizados no nos valen para evaluar o tomar decisiones sobre un individuo o
un proceso. Debemos estudiar el fenómeno en la situación que se produce, definiendo
claramente la realidad de esa situación. Hay que investigar los componentes de esa
situación, para concluir en los elementos que debemos observar, los que entendemos
son más significativos, los más directamente responsables de que esta situación se
haya dado en esos términos y no en otros. La primera propuesta es del paradigma
tradicional, que sólo utiliza métodos cuantitativos, la propuesta del fútbol debe ser el
paradigma naturista, que utiliza métodos cualitativos, incluso el conocimiento tácito no
fácilmente comunicable y que en muchos casos rige la práctica competitiva sobre todo
cuando hay contacto directo con el oponente y con tus propios compañeros. ¿O es que
alguien que haya jugado al fútbol valora igual una pérdida de balón de 1x1 de un
delantero que la de un defensa que deja al delantero contrario en posición de marcar?.

P.- ¿En el proceso de control del entrenamiento, pueden sernos útiles las
valoraciones subjetivas de los propios jugadores, realizadas antes, durante y
después del entrenamiento?

R.- Todos los procesos de control y de evaluación deben ser previamente
ensayados por quienes los vayan a realizar. Entendemos que durante los
entrenamientos debe entrenarse la auto-observación y auto-evaluación, así como el
momento y la forma de comunicación de las observaciones así realizadas. Estas
valoraciones subjetivas deben ser entrenadas y deben contrastarse con las que hace el
entrenador y la que hace cada jugador de los otros jugadores. Sería extraordinario que
concurriera en ella también la de los jugadores contrarios pero esto es aun más inviable.
Si el entrenador y los jugadores tienen claros los criterios de observación, sólo falta
decidir el momento y la tecnología que utilizaremos para cruzar esa inestimable
información que con toda seguridad es tan valiosa para la optimización del jugador
como su propia práctica, porque sólo a través del conocimiento racional de nuestras
acciones, estamos en vías de poderlas modificar en otras actuaciones y de eso se
trata..., por ello consideramos muy válidas este tipo de valoraciones si cumplen con los
criterios arriba indicados.

martes, 12 de febrero de 2013

Entrevista a Vitor Frade, padre de la periodización táctica

Hoy os subimos un post muy interesante, es una entrevista Vítor Frade, padre de la Periodización Táctica, profesor jubilado de la Universidad de Oporto y actual Director del Departamento de Metodología del FC Porto. La entrevista fue realizada por Ismael Díaz Galán, entrenador que durante su estancia en Portugal, debido a su gran interés por las metodologías de entrenamiento, tuvo el privilegio de entrevistar al señor Frade.


- ¿Qué es la Periodización Táctica?
- V.F.- La Periodización Táctica pone énfasis en la asimilación de una forma de jugar, en sus principios: organización de la defensa; del ataque; y de los principios que son sus fronteras, o sea el modo como se transita de un momento al otro, siendo que esto sólo se hace en concentración. La Periodización Táctica trabaja siempre en Especificidad, no dando lugar, por tanto, a ejercicios analíticos y descontextualizados. Es por ello que rechaza entrenamientos físicos o técnicos separados del Modelo de Juego, ya que esto conduce a una inEspecificidad en el Proceso con sus posteriores consecuencias.

 - ¿En qué se diferencia esto con el entrenamiento integrado?
-V.F.- No hay que confundir el Entrenamiento Integrado con la Periodización Táctica. Nosotros estamos hablando de una Especificidad relacionada con la forma de jugar, distinta de la especificidad del Jugar que predomina en la forma Integrada, aunque evidentemente, también tenga ejercicios Específicos.

 - ¿Su nombre determina una preponderancia del aspecto táctico? 
-V.F.- La Periodización Táctica respeta el Principio de “entereza inquebrantable” del Juego, globalizando en cada ejercicio las cuatro dimensiones que forman el fútbol, así como sus cuatro momentos, siendo los Principios y Subprincipios del juego los únicos que se desintegran, asumiéndose el Modelo de Juego como referencial de todo el Proceso. El entrenamiento será, por tanto, el encargado de hacer que los jugadores conciban la manera de jugar que pretende alcanzar su Entrenador. Si el Modelo de Juego es el referencial de todo el Proceso, el aspecto dimensión táctica será siempre el guía de todo ejercicio, surgiendo los demás factores por arrastre. Lo táctico no es físico, ni es técnico, ni es psicológico, pero necesita de todas ellas para manifestarse.

 - ¿Qué fases sigue esta metodología?
V.F.- Conseguir un Modelo de Juego lleva tiempo, por ello es necesario entrenarlo desde el primer día de entrenamiento y subordinarlo todo a la supradimensión táctica. Será el principio de Especificidad quien dirija la Periodización Táctica. La forma de jugar caracterizada por ciertos Principios y Subprincipios que conforman un Modelo de Juego (permitiendo la aparición del resto de dimensiones por arrastre) provoca que cada ejercicio esté dotado de una Especificidad del juego que queremos. O sea, siempre estamos entrenando nuestro juego. En esta Metodología, el Principio de Especificidad, que debe ser cumplido en todo momento del entrenamiento, pasa a determinarse como el Principio de Principios de la Periodización Táctica.

 - ¿Cuál considera que es el factor más determinante en la mejora futbolística siguiendo esta metodología?
 V.F.- El fútbol de rendimiento superior exige de los jugadores una constante solicitación táctica, tanto en el partido como en el entrenamiento. Es necesario que lo que ellos estén haciendo, lo hagan de una forma concentrada. En este sentido, los buenos desempeños de entrenamiento reclaman elevada concentración para aquello que el entrenador pretende. La Periodización Táctica pone énfasis en la asimilación de una forma de jugar, en sus principios: organización de la defensa,del ataque y de los principios que son sus fronteras, o sea el modo como se transita de un momento al otro, siendo que esto sólo se hace en concentración.

- ¿Cuál es la importancia del entrenador en la Periodización Táctica? 
 V.F.- Queda clara la importancia de la intervención por parte del entrenador para la adquisición de los Principios y Subprincipios inherentes al Modelo de Juego pretendido, así como para la exigencia de concentración Específica de dicho Modelo en los ejercicios, consiguiendo transformar un “saber hacer” en el “saber sobre un saber hacer”. Cuando entrenamos para conseguir una adaptación, el proceso acontece al nivel del “saber hacer”. Para adquirir un Principio, el entrenamiento tendrá que ser adquisitivo, esto es, el tiempo de acción en términos de propensión tiene que hacer aparecer un gran porcentaje de determinadas cosas.

 - ¿Qué quiere decir con la propensión?
  V.F.- Este es otro de los principios en que se basa laPeriodización Táctica, el Principio de las Propensiones, que consiste en hacer aparecer un gran porcentaje de lo que queremos alcanzar, del objetivo pretendido. Para ello, debemos condicionar el ejercicio, para que surja repetidamente el comportamiento pretendido. La forma de operacionalizar un Principio, con el fin de conseguir una adaptación por parte de los jugadores, es entonces a través de la repetición sistemática (en Especificidad), permitida en este caso por el Principio de las Propensiones. Imaginemos que queremos conseguir que los jugadores de nuestro Equipo hagan un tipo de presión. Realizamos un ejercicio donde 6 jugadores presionan, los tres delanteros y los 3 medios (en un sistema 1-4-3-3) ante 7 jugadores con posesión del balón, por ejemplo los 4 defensores más 3 medios. Si lo que queremos es que los jugadores adopten este Principio deberé poner normas al juego de manera que se den muchas recuperaciones del balón por parte de los jugadores que presionan, cumpliendo de esta forma la repetición sistemática que les hará llegar a un hábito. Al ser Específico de nuestro juego este hábito, podremos alcanzar la esfera del “saber sobre un saber hacer”, que no es otra cosa que “hacer consciente lo que se quiere”.

-Esto no tiene que ver con una repetición mecánica de unas jugadas predeterminadas ¿no?
 V.F.- Sólo el movimiento intencional es educativo. Estamos diciendo que ese hábito que pretendemos crear en el jugador, a través de la repetición sistemática, debe ser intencional y contextualizado al Modelo de Juego pretendido. Es por ello que hay que entender la necesidad de emergencia de la dimensión táctico-técnica en detrimento de la dimensión física. Se evidencia de esta forma que el aspecto táctico debe ser el guía de todo el Proceso, dando intencionalidad al ejercicio, lo que obliga a estar activo mentalmente al jugador, produciendo en él una nueva adquisición perteneciente no sólo a la esfera del “saber hacer”, sino también a la del “saber sobre un saber hacer”. Vemos, de esta forma, que el Fenómeno Complejo Fútbol está compuesto por dos esferas del conocimiento. Una esfera centrada en el “saber hacer” y otra esfera que se centra en el “saber sobre un saber hacer”.

- ¿Ese “saber sobre un saber hacer” es el Modelo de juego del entrenador?
 V.F.- Por lo que la tarea del Entrenador será modelar las ideas de cada uno de los individuos que forman su Equipo, y hacer que todos ellos piensen lo mismo y de la misma manera en una determinada situación. Esto nos lleva a la esfera del “saber sobre un saber hacer”.

- ¿Por tanto, el entrenamiento se ha de basar en implantar ese “saber hacer”concreto?
 V.F.- El entrenamiento no sólo debe basarse en la adquisición de nuevos Principios, sino también en el mantenimiento de los ya aprendidos, ya que los jugadores olvidan ante la ausencia de ejercitación de ciertos ejercicios. Los jugadores de Fútbol, si dejan de practicar ciertas acciones tanto tácticas como táctico-técnicas, pierden calidad en su ejecución. El entrenar en Especificidad permite que los jugadores no lleguen al olvido de los Principios y Subprincipios que conforman el Modelo de Juego, ya que éstos están siendo entrenados en todo momento, así como de habilidades táctico-técnicas fundamentales para dicho Modelo.

  - ¿Qué papel juega la creatividad, la parte emocional del jugador?
V.F.- Estudios de varios científicos del Centro para la Neurobiología del Aprendizaje y Memoria sugieren mejores resultados de memorización en situaciones de elevada excitación emocional. La memoria, de alguna manera, recuerda mejor los acontecimientos que van acompañados de una alta carga de emociones. Vemos así que la intervención del entrenador en cada ejercicio, transmitiendo y creando emociones (negativas o positivas) a determinados comportamientos de sus jugadores ante diversas situaciones Específicas de nuestro jugar, influirá en futuras situaciones idénticas o similares a las ya experimentadas, ayudando en la elección de opciones a tomar, creando ciertas regularidades que dotarán al Equipo de una identidad. También conseguiremos con ello, tal como ya hemos dicho, minimizar el tiempo de razonamiento ante dicha situación, dejando de esta forma más claridad de pensamiento para el detalle, para la creatividad.

- Y como Profesor de Universidad de futuros preparadores físicos, cuál era la versión sobre su función cuando llegasen a un equipo de Fútbol: ¿Medir las cargas?
V.F.- No, no las cargas son sólo para los burros. Los esfuerzos del fútbol son exclusivos del fútbol. Nada que quieras trabajar fuera del patrón de juego de un entrenador es real y por tanto te sirve de poco. Precisamente, el nombre de Periodización viene de la estructuración del entreno. Desde su unidad más pequeña, eso es el periodo, entre dos partidos. Nunca va a ser igual, pero la organización de entrenos atiende a un patrón semanal que denominamos morfociclo, unidad básica de Periodización. A partir de ahí se marca la progresión compleja porque no es lo mismo la Periodización de entrenos para equipos de élite que vienen de una temporada de éxito que el que viene de no cumplir objetivos. Ahí empieza la complejidad en atender a las distintas circunstancias que intervienen.

- ¿Y cuál sería su referencia de entrenador actual en la élite?
-V.F.- Me gusta el método de José (José Mourinho) y el fútbol de Pep (Pep Guardiola), je, je, je…

lunes, 11 de febrero de 2013

Transiciones ofensivas aprovechando superioridades numéricas.






Tal y como hablamos en el artículo de Alberto González sobre las transiciones, es importante tener en cuenta los momentos previos a la transición para que ésta sea más eficaz. Hoy subimos una tarea para trabajar los movimientos previos para realizar una transición ofensiva o defensiva con garantías de éxito.
El equipo en posesión de balón debe aprovechar la superioridad numérica para iniciar la posibilidad de contaataque, mientras que el equipo en inferioridad debe de evitar que el poseedor se relacione con facilidad y así evitar las intenciones del rival.


jueves, 7 de febrero de 2013

La influencia social



Los jueves como sabéis subimos una entrada sobre la trayectoría, experiencia y modo de trabajar de algún entrenador/a de la base. Nos gustaría alternar ese contenido con otros que consideramos interesantes.
Hoy hemos pensando hablaros sobre el concepto de influencia social, que perfectamente podemos extrapolar al deporte. Los entrenadores/as dirigen un grupo de jugadores/as, los cuales, conviven muchas horas y momentos juntos, por lo que, en ese grupo de jugadores/as  aparte de la influencia que ejerce el entrenador/a sobre ellos, también existe una influencia entre ellos mismos y nosotros/as debemos estar atentos a esa convivencia.

La influencia social es el intento de homogeneizar a un grupo. Sus mecanismos de interacción buscan la integración de sus componentes con el propósito de unificar esfuerzos, compartir recursos y eludir la divergencia de intereses. Tanto Asch (1952) como Sherif (1936) en sus experimentos, demostraron que la opinión no concomitante con la del resto, pasaba a engrosar la unánime, obteniéndose un grupo cohesionado.
Barriga (1982) se hizo eco de la naturaleza diversa de estos procesos y amplió las manifestaciones de la influencia social que recogieron Faucheux y Moscovici (1967), resultando entonces las siguientes modalidades, normalización, conformidad, innovación, obediencia y persuasión. Queremos concretar más en una de ellas:

- Conformidad: Asch (1952) fue pionero en el estudio de este mecanismo, concluyendo que el sujeto que está en minoría de un grupo, modifica su juicio a favor de la mayoría. Este giro es resultado no sólo de la presión simbólica de la agrupación que ostenta el poder, sino de factores como el tamaño y grado de cohesión del conjunto, como señalan Baron y Byrne (1998).

A continuación haz click sobre el enlace para ver un experimento (1952)  donde podemos comprobar el poder de la influencia social, y el grado de conformidad que puede originar:

El experimento del elevador


miércoles, 6 de febrero de 2013

El juego debería ser el maestro.



Hoy vamos a hablar sobre las técnicas de enseñanza a utilizar en nuestra metodología de entrenamiento. Viene al caso, por una pregunta de un compañero que entrena un equipo Infantil en Almería. Nuestro amigo nos hace la siguiente pregunta: ¿Qué técnica y estilos de enseñanza son los más adecuados para entrenar? Como ya sabéis, las técnicas de enseñanza se dividen en instrucción directa e indagación. Dentro de la instrucción directa encontramos los estilos: mando directo, asignación de tareas y enseñanza recíproca. La indagación está constituida por: el descubrimiento guiado, resolución de problemas y la libre exploración.
En referencia a la pregunta de nuestro compañero, nosotros pensamos que es necesario conocer bien los "pros" y los "contras" de cada técnica y estilo, dependiendo de como los uses todos pueden serte útiles en algún momento de la temporada. Pero creeemos que para enriquecer a nuestros jugadores/as la técnica de indagación, puede ser la más idónea, es importante que los jugadores/as descubran y resuelvan las situaciones por sí mismos, para evitar crear jugadores/as dependientes e intentar formar jugadores/as con capacidad resolutiva.
En referencia a esta temática, os dejamos una reflexión de la clase de técnica del curso de entrenadores Nivel II en Málaga, del profesor Juan Trujillo.


Antiguamente la enseñanza del fútbol ha sido caracterizada por un excesivo directivismo del
profesor entrenador, ofreciendo frecuentemente prácticas descontextualizadas, desconectadas
de las situaciones reales de juego y con falta de significación por el jugador que se aburría por
la repetición constante del gesto y su escasa transferencia.
Perfeccionando una habilidad motriz específica desvinculada de una situación de juego o de un
problema tenía para el jugador poca o ninguna significación y por eso muchas veces se
desmotivó.
En vez de utilizar todavía este estilo de enseñanza directiva en la cual el profesor propone el
ejercicio, decía como se debe realizarlo, proporcionando al alumno una información directa
sobre la solución del problema y el deportista repetía constantemente hace falta plantear una
enseñanza en el fútbol base mediante la búsqueda o la resolución de problemas.
Aquí el formador-profesor propone un objetivo a conseguir, modifica las condiciones del
entorno y el alumno utiliza los gestos que consideren adecuados para conseguir ese objetivo.
Mediante esta técnica de enseñanza (“el descubrimiento guiado”), lo que el formador pretende
conseguir es que sea el propio jugador el que, con la ayuda del profesor, construya sus propios
aprendizajes.
Así, la intervención del formador se limita al diseño y posterior planteamiento de situaciones de
enseñanza en las que las condiciones de práctica conduzcan al alumno hacia el descubrimiento
de ciertas acciones técnicas o conductas de juego.
Por eso, una moderna y eficaz enseñanza del fútbol en la cual el formador o profesor reemplaza
al instructor, considera los jugadores cada vez más como personas activas, constructores de
sus propios aprendizajes.
Tanto para el profesor como para el alumno, los roles han sufrido hoy una variación respecto a
los anteriores estilos de enseñanza.
La actividad principal la realiza el alumno, es él quien descubre.
Mientras que el formador de fútbol base plantea por medio de juegos simplificados o juegos de
temas una serie de problemas para que el alumno las resuelva, siendo guiado mediante
múltiples preguntas concretas y claras o bien formuladas por parte del formador.
Como lo he demostrado con muchísimos juegos simplificados en el 1er y 2º volumen de “Fútbol
a la medida del niño”, el profesor-formador diseña las preguntas que conducirán sus alumnos a
la respuesta correcta.
Debe esperar las respuestas y no dar soluciones o instrucciones, salvo en casos necesarios y
sólo para dar sugerencias. ¡En vez de dar soluciones les da problemas!
Cuando obtiene una respuesta correcta del alumno a su estímulo o pregunta, la refuerza.
Mientras que no debe invalidar completamente las repuestas posiblemente incorrectas, sino
que, mediante el refuerzo, perseguirá con preguntas sucesivas hasta que el jugador encuentra
la correcta.
La esencia de esta forma de complementar el aprendizaje motor con el aprendizaje cognitivo es una relación particular entre el profesor y el alumno.
El formador dialoga abiertamente con sus jugadores (especialmente después de haberlos motivado con una anterior práctica del juego simplificado en cuestión) y les invitan frecuentemente a observar, analizar, describir, comparar, pensar y reflexionar -con su ayuda- sobre los problemas que les presenta en sus juegos o situaciones problemáticas.
Les exige y les permite encontrar propiamente la correcta solución al problema presentado, con lo cual contribuye al desarrollo de habilidades reflexivas en sus jugadores. Así, ellos generan propiamente la información (solución) que antiguamente había sido tarea del formador, con el peligro de que esta información se olvidara en pocos días, en vez de entrar en la memoria de los jugadores a largo plazo.
Cuando los formadores complementen, en la práctica del fútbol base (etapa en la que los niños por naturaleza son más participativos y espontáneos) el aprendizaje motor de sus alumnos con el aprendizaje cognitivo, se acercarán a un objetivo que hace falta recuperar en la enseñanza del fútbol infantil.

martes, 5 de febrero de 2013

Fair play



LA NATURALEZA DEL JUEGO.

Cuando somos pequeños y jugamos en el patío de una casa, en la calle, en el recreo o en la playa entendemos el juego en su faceta más hedonista. El placer de jugar, de relacionarnos, de que aparezca la creatividad, de demostrar concentración y de respetar las fases más naturales del juego de un modo incansable.
 Incluso sin haber nadie que rija o vele por el juego ( árbitro) el juego se da en su fase más emocional  - procedente del resultado de la situación de juego-, su fase más creativa- en la aplicación de recursos físico-técnico-tácticos y en su fase  más organizativa- grado de conjunción, comunicación  y reparto de roles entre los elementos-. Y en este tipo de juego, todo el mundo suele aceptar las normas que rigen el juego.
Cuando pasamos a un nivel de organización mayor, fútbol procedente de las asociaciones( fútbol peñas (recreativo –competición) , fútbol federado  , fútbol base federado, fútbol federado de alto nivel)… Parece ser que la guía emocional puede más que la fase creativa y organizativa.  El hecho de afrontar con más  perfeccionamiento  la fase organizativa y creativa del juego y que haya un resultado de por medio va incrementar el aspecto emocional pero los entrenadores no deberían dejarse llevar por esto, ya que creo que es inherente al nivel de acciones que se producen durante el juego y fuera del juego ( animación, espectadores, medios de comunicación, expectativas…).
Lo más bonito de este juego está en que creemos  situaciones que creamos los entrenadores, dirigentes , espectadores , medios de comunicación y las propias expectativas de jugadores de fútbol descontextualizados( en referencia al fútbol peñas) y no entendemos que los grandes jugadores , sobre el tapete, hacen lo que los jugadores hacían a veces en la playa, en la calle, o en el colegio. Va con su naturaleza porque entienden la naturaleza del juego y como son profesionales o pueden llegar a serlo (en el caso del fútbol base) son capaces de abstraerse de todo ello.
Cuando esto no se entiende y cuando no respetamos las normas del juego ni al que vela por ello surge la violencia. Y esto hace daño al juego. Cualquier técnico, dirigente, jugador, árbitro, periodista que viva de esto debería proteger su deporte como un tesoro. Debería obviar el beneficio que puede sacar de esto: resultado, dinero, promoción, protagonismo… y saber proteger el deporte que amamos para el bien futuro de este.
Os imagináis un fútbol:
-          Sin discusiones entre banquillos
-          Sin que los jugadores protestaran continuamente al árbitro
-          Sin que los entrenadores protestaran continuamente o esporádicamente al árbitro
-          Sin que los jugadores o entrenadores fomentaran la pérdida de tiempo
-          Sin que los jugadores o entrenadores jugaran con el reglamento engañando al cuerpo arbitral.
-          Que los jugadores del banquillo animaran a su equipo constantemente
-    Que los entrenadores estuvieran 100% emocionalmente involucrado en el juego ( espacio, tiempo, gestualidad, comunicación entre los elementos-jugadores- del equipo y la interacción con el rival).

Cuando pretendáis que vuestros jugadores hagan lo que vosotros deseáis tendréis que predicar con el ejemplo.

                                        
«Cuando fui padre descubrí dos cosas: la primera, que los niños nunca escuchan lo que dices pero se fijan en lo que haces; la segunda, que nada de lo que se dice en la mesa a la hora de la cena se olvida jamás», indicó gráficamente. Esto es, el ejemplo y el reconocimiento público de los errores son la mejor forma de enseñanza” Howard Gardner